Desde que la compañía que presido salió a bolsa hace ya más de 3 años, varias veces al año me contactan gestores de banca privada para ayudarme a gestionar mi patrimonio. Se sorprenden cuando les cuento que realmente hay muy poco que gestionar a parte una cuenta corriente. Que no tengo inversiones en acciones, ni una cuenta de ahorro, y que realmente mi patrimonio está prácticamente 100% invertido en Antevenio. O sea que soy muy mal cliente para los gestores de banca privada.
Desde que fundé Antevenio a finales de 1997 jamás hemos repartido un solo euro de dividendo (y Antevenio es rentable desde finales del 2002). Tampoco he vendido ni una acción de la compañía. Siempre he creído que era mejor reinvertir todos los beneficios en seguir creciendo, y así hemos hecho durante 8 años.
Hace un par de días por primera vez en la historia de esta compañía hemos decidido repartir dividendo. Hemos aprobado en Junta de Accionistas repartir el 15% de los beneficios netos de los últimos 3 años.
Lo hemos hecho para premiar la fidelidad de muchos accionistas que han apoyado a la compañía desde 1997 (los Rodés y directivos fundadores), 1999 (Alba y IBV) y 2007 (fondos que han comprado las acciones en la salida a bolsa) y que siguen confiando en la evolución del negocio. Ya les tocaba recoger algo de lo que han sembrado.